1Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea.2Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar;4que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad5(pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?);11Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo.15para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.16E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria.