Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
— Romanos 8:28Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
— Mateo 11:28Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
— Salmos 23:4Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.
— Salmos 34:18Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
— Mateo 5:4Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
— Juan 16:33El sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas.
— Salmos 147:3También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo.
— Juan 16:22Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
— Romanos 8:26Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
— Mateo 11:29Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
— Salmos 23:5No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
— Isaías 41:10El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente.
— Salmos 91:1Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
— Apocalipsis 21:4Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
— Salmos 23:6porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
— Mateo 11:30Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.
— Romanos 8:27el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.
— 2 Corintios 1:4Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
— Salmos 23:3Jehová es mi pastor; nada me faltará.
— Salmos 23:1Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos.
— Mateo 5:1Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación,
— 2 Corintios 1:3Cantad alabanzas, oh cielos, y alégrate, tierra; y prorrumpid en alabanzas, oh montes; porque Jehová ha consolado a su pueblo, y de sus pobres tendrá misericordia.
— Isaías 49:13En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.
— Salmos 23:2Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno?
— Isaías 51:12En aquel día dirás: Cantaré a ti, oh Jehová; pues aunque te enojaste contra mí, tu indignación se apartó, y me has consolado.
— Isaías 12:1Sea ahora tu misericordia para consolarme, Conforme a lo que has dicho a tu siervo.
— Salmos 119:76Ella es mi consuelo en mi aflicción, Porque tu dicho me ha vivificado.
— Salmos 119:50Haz conmigo señal para bien, Y véanla los que me aborrecen, y sean avergonzados; Porque tú, Jehová, me ayudaste y me consolaste.
— Salmos 86:17Aumentarás mi grandeza, Y volverás a consolarme.
— Salmos 71:21