sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.
En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
Juan 1:1
Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Isaías 9:6
en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;
Hebreos 1:2
Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino;
Génesis 14:18
Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.
Mateo 4:3
Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.
Juan 1:34
sin padre, sin madre, sin genealogía, no teniendo principio de días ni fin de vida, siendo hecho semejante • al Hijo de Dios, permanece sacerdote a perpetuidad.
LBLA
No hay registro de su padre ni de su madre ni de ninguno de sus antepasados; no hay principio ni fin de su vida. A semejanza del Hijo de Dios, sigue siendo sacerdote para siempre.
NTV
No tiene padre ni madre ni genealogía; no tiene comienzo ni fin, pero a semejanza del Hijo de Dios, permanece como sacerdote para siempre.
NVI
Nadie sabe de dónde salió Melquisedec; no se sabe si tuvo papá y mamá, ni se sabe tampoco del principio ni del fin de su vida. Con él sucede como con el Hijo de Dios: sigue siendo sacerdote para siempre.
PDT