Tu maldad te castigará, y tus rebeldías te condenarán; sabe, pues, y ve cuán malo y amargo es el haber dejado tú a Jehová tu Dios, y faltar mi temor en ti, dice el Señor, Jehová de los ejércitos.
De sus caminos será hastiado el necio de corazón; Pero el hombre de bien estará contento del suyo.
Proverbios 14:14
Porque el desvío de los ignorantes los matará, Y la prosperidad de los necios los echará a perder;
Proverbios 1:32
Comerán del fruto de su camino, Y serán hastiados de sus propios consejos.
Proverbios 1:31
Por tanto, el león de la selva los matará, los destruirá el lobo del desierto, el leopardo acechará sus ciudades; cualquiera que de ellas saliere será arrebatado; porque sus rebeliones se han multiplicado, se han aumentado sus deslealtades.
Jeremías 5:6
Ella vio que por haber fornicado la rebelde Israel, yo la había despedido y dado carta de repudio; pero no tuvo temor la rebelde Judá su hermana, sino que también fue ella y fornicó.
Jeremías 3:8
Convertíos, hijos rebeldes, y sanaré vuestras rebeliones. He aquí nosotros venimos a ti, porque tú eres Jehová nuestro Dios.
Jeremías 3:22
La apariencia de sus rostros testifica contra ellos; porque como Sodoma publican su pecado, no lo disimulan. ¡Ay del alma de ellos! porque amontonaron mal para sí.
Isaías 3:9
La iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos.
Salmos 36:1
Te castigará tu propia • maldad, y tus apostasías te condenarán. Reconoce, pues, y ve que es • malo y amargo el dejar al Señor tu Dios, y no tener temor de mí —declara el Señor, Dios de los ejércitos.
LBLA
Tu perversidad traerá su propio castigo. El haberte alejado de mí te avergonzará. Verás qué malo y amargo es abandonar al SEÑOR tu Dios y no temerle. ¡Yo, el Señor, el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales, he hablado!
NTV
Tu maldad te castigará, tu infidelidad te recriminará. es abandonar al Señor tu Dios y no sentir temor de mí afirma el Señor, el Señor *Todopoderoso.
NVI
Tu propia maldad recaerá sobre ti y tu rebeldía te dará una lección. Así verás y entenderás lo malo y amargo que es abandonar al SEÑOR tu Dios, y no respetarme como deberías. Es la decisión del Señor DIOS Todopoderoso.
PDT