Mas quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron.
Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.
2 Timoteo 1:6
Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente.
2 Pedro 1:12
Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra.
Tito 3:1
Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.
Hebreos 4:2
Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad.
Hebreos 3:19
¿Quiénes fueron los que, habiendo oído, le provocaron? ¿No fueron todos los que salieron de Egipto por mano de Moisés?
Hebreos 3:16
Miré, y lo puse en mi corazón; Lo vi, y tomé consejo.
Proverbios 24:32
Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron.
Juan 6:49
Ahora quiero recordaros, aunque ya definitivamente lo sepáis todo, que el Señor, habiendo salvado al pueblo de la tierra de Egipto, destruyó después a los que no creyeron.
LBLA
Aunque ustedes ya saben estas cosas, igual quiero recordarles que Jesús primero rescató de Egipto a la nación de Israel pero luego destruyó a los que no permanecieron fieles.
NTV
Aunque ustedes ya saben muy bien todo esto, quiero recordarles que el Señor,* después de liberar de la tierra de Egipto a su pueblo, destruyó a los que no creían.
NVI
'Quiero recordarles algo que ustedes ya saben: que el Señor salvó a su pueblo de Egipto pero luego destruyó a los que no creyeron.'
PDT