El sabio de corazón es llamado prudente, Y la dulzura de labios aumenta el saber.
El ungüento y el perfume alegran el corazón, Y el cordial consejo del amigo, al hombre.
Proverbios 27:9
Panal de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos.
Proverbios 16:24
Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.
Santiago 3:17
Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.
Colosenses 4:6
Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios.
Isaías 50:4
Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
Efesios 4:29
El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.
Mateo 12:35
El corazón del sabio hace prudente su boca, Y añade gracia a sus labios.
Proverbios 16:23
El sabio de corazón será llamado prudente, y la dulzura de palabras aumenta la persuasión.
LBLA
Los sabios son conocidos por su entendimiento, y las palabras agradables son persuasivas.
NTV
Al sabio de corazón se le llama inteligente; los labios convincentes promueven el saber.
NVI
La gente reconoce que el que piensa sabiamente es inteligente; convence mejor el que elige cuidadosamente sus palabras.
PDT