Aplica tu corazón a la enseñanza, Y tus oídos a las palabras de sabiduría.
Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.
Proverbios 2:6
Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.
Santiago 1:21
Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.
Santiago 1:25
Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.
Salmos 90:12
El les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.
Mateo 13:52
Inquirid en el libro de Jehová, y leed si faltó alguno de ellos; ninguno faltó con su compañera; porque su boca mandó, y los reunió su mismo Espíritu.
Isaías 34:16
Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; Si inclinares tu corazón a la prudencia,
Proverbios 2:2
Aplica tu corazón a la instrucción y tus oídos a las palabras del conocimiento.
LBLA
Entrégate a la instrucción; presta suma atención a las palabras de conocimiento.
NTV
1 Aplica tu corazón a la disciplina y tus oídos al conocimiento.
NVI
'—1— Concentra tu mente en la disciplina, y tus oídos en aprender todo lo que puedas.'
PDT