El limpio de manos y puro de corazón; El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño.
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
Salmos 51:10
Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.
Santiago 4:8
Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
Mateo 5:8
Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
2 Corintios 7:1
El que sacrifica alabanza me honrará; Y al que ordenare su camino, Le mostraré la salvación de Dios.
Salmos 50:23
El que camina en justicia y habla lo recto; el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos para no recibir cohecho, el que tapa sus oídos para no oír propuestas sanguinarias; el que cierra sus ojos para no ver cosa mala;
Isaías 33:15
éste habitará en las alturas; fortaleza de rocas será su lugar de refugio; se le dará su pan, y sus aguas serán seguras.
Isaías 33:16
A ti, oh Jehová, levantaré mi alma.
Salmos 25:1
El • de • manos limpias y corazón puro; el que no ha alzado su alma a la falsedad, ni jurado con engaño.
LBLA
Solo los de manos limpias y corazón puro, que no rinden culto a ídolos y nunca dicen mentiras.
NTV
Sólo el de manos limpias y *corazón puro, el que no adora ídolos vanos ni jura por dioses falsos.
NVI
'El de manos limpias y corazón puro, el que no adora ídolos ni ha hecho falsas promesas.'
PDT