2Eres el más hermoso de los hijos de los hombres; La gracia se derramó en tus labios; Por tanto, Dios te ha bendecido para siempre.6Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre; Cetro de justicia es el cetro de tu reino.7Has amado la justicia y aborrecido la maldad; Por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros.10Oye, hija, y mira, e inclina tu oído; Olvida tu pueblo, y la casa de tu padre;11Y deseará el rey tu hermosura; E inclínate a él, porque él es tu señor.12Y las hijas de Tiro vendrán con presentes; Implorarán tu favor los ricos del pueblo.