Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
— Mateo 28:19Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.
— Juan 13:34y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
— Juan 8:32Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
— Hechos 2:42Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
— Mateo 28:18Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
— Mateo 5:14Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,
— Efesios 4:11Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que están los cielos.
— Mateo 5:16enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
— Mateo 28:20Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.
— Lucas 9:23Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.
— Juan 15:1Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;
— Juan 8:31Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.
— Mateo 16:25En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
— Juan 13:35Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.
— Lucas 14:26Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.
— Mateo 16:24Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.
— Marcos 8:34El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro.
— Lucas 6:40Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.
— Lucas 14:33Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.
— 1 Corintios 11:1Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.
— Mateo 5:15Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.
— 2 Timoteo 2:2Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió.
— Mateo 9:9Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.
— Lucas 14:27y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.
— Mateo 10:38Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado.
— Mateo 28:16Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban.
— Mateo 28:17Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina.
— Tito 2:1Yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré adondequiera que vayas.
— Lucas 9:57Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza.
— Lucas 9:58