Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
— Juan 3:16que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
— Romanos 10:9El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
— Juan 10:10por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
— Romanos 3:23Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
— Romanos 5:8Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
— Romanos 6:23De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
— 2 Corintios 5:17Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
— Efesios 2:8Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.
— Jeremías 31:3Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
— Mateo 6:26nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,
— Tito 3:5Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
— Juan 3:17Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,
— 1 Timoteo 2:5En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.
— 1 Juan 4:9Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
— Romanos 10:10Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios,
— Romanos 1:1No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo soy tu socorro, dice Jehová; el Santo de Israel es tu Redentor.
— Isaías 41:14no por obras, para que nadie se gloríe.
— Efesios 2:9He aquí, mi terror no te espantará, Ni mi mano se agravará sobre ti.
— Job 33:7