Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
— Juan 8:12Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
— Mateo 5:14En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
— Juan 1:4Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo.
— Juan 9:5