Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.
Isaías 57:15
Mi amado es mío, y yo suya; El apacienta entre lirios.
Cantares 2:16
Su paladar, dulcísimo, y todo él codiciable. Tal es mi amado, tal es mi amigo, Oh doncellas de Jerusalén.
Cantares 5:16
Yo soy de mi amado, y mi amado es mío; El apacienta entre los lirios.
Cantares 6:3
Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa.
Isaías 35:1
Mi amado es blanco y rubio, Señalado entre diez mil.
Cantares 5:10