3Y me llegué a la profetisa, la cual concibió, y dio a luz un hijo. Y me dijo Jehová: Ponle por nombre Maher-salal-hasbaz.6Por cuanto desechó este pueblo las aguas de Siloé, que corren mansamente, y se regocijó con Rezín y con el hijo de Remalías;10Tomad consejo, y será anulado; proferid palabra, y no será firme, porque Dios está con nosotros.12No llaméis conspiración a todas las cosas que este pueblo llama conspiración; ni temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo.13A Jehová de los ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo.14Entonces él será por santuario; pero a las dos casas de Israel, por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red al morador de Jerusalén.17Esperaré, pues, a Jehová, el cual escondió su rostro de la casa de Jacob, y en él confiaré.18He aquí, yo y los hijos que me dio Jehová somos por señales y presagios en Israel, de parte de Jehová de los ejércitos, que mora en el monte de Sion.19Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos?20¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.