1Las palabras de Jeremías hijo de Hilcías, de los sacerdotes que estuvieron en Anatot, en tierra de Benjamín.4Vino, pues, palabra de Jehová a mí, diciendo:5Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.6Y yo dije: ¡Ah! ¡ah, Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño.7Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande.8No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová.9Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca.10Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar.11La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Veo una vara de almendro.12Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro mi palabra para ponerla por obra.15Porque he aquí que yo convoco a todas las familias de los reinos del norte, dice Jehová; y vendrán, y pondrá cada uno su campamento a la entrada de las puertas de Jerusalén, y junto a todos sus muros en derredor, y contra todas las ciudades de Judá.19Y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo, dice Jehová, para librarte.