Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
— Gálatas 2:20Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.
— Juan 15:5La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.
— Colosenses 3:16El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.
— 1 Juan 2:6Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
— Juan 15:7Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.
— 1 Juan 2:27El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente.
— Salmos 91:1Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
— Salmos 23:6Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.
— 1 Juan 4:16En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.
— Juan 15:8Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
— Salmos 27:4Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
— Juan 15:4Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.
— Juan 15:10Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.
— Juan 15:9Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.
— 1 Juan 4:15Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.
— 1 Juan 3:6Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados.
— 1 Juan 2:28Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad.
— Salmos 84:10En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu.
— 1 Juan 4:13Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.
— 1 Juan 3:24