Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
— Génesis 1:26Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
— Génesis 1:27Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
— Mateo 6:26El justo cuida de la vida de su bestia; Mas el corazón de los impíos es cruel.
— Proverbios 12:10Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
— Génesis 1:28Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará.
— Isaías 11:6Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo.
— Génesis 9:3Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves?
— Lucas 12:24Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.
— Génesis 1:21En su mano está el alma de todo viviente, Y el hálito de todo el género humano.
— Job 12:10Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así.
— Génesis 1:24Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas, Y mira con cuidado por tus rebaños;
— Proverbios 27:23Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así.
— Génesis 1:30Todo va a un mismo lugar; todo es hecho del polvo, y todo volverá al mismo polvo.
— Eclesiastés 3:20El lobo y el cordero serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey; y el polvo será el alimento de la serpiente. No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte, dijo Jehová.
— Isaías 65:25No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.
— Isaías 11:9Y en efecto, pregunta ahora a las bestias, y ellas te enseñarán; A las aves de los cielos, y ellas te lo mostrarán;
— Job 12:7¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres sube arriba, y que el espíritu del animal desciende abajo a la tierra?
— Eclesiastés 3:21Dije en mi corazón: Es así, por causa de los hijos de los hombres, para que Dios los pruebe, y para que vean que ellos mismos son semejantes a las bestias.
— Eclesiastés 3:18Bueno es Jehová para con todos, Y sus misericordias sobre todas sus obras.
— Salmos 145:9O habla a la tierra, y ella te enseñará; Los peces del mar te lo declararán también.
— Job 12:8¿Qué cosa de todas estas no entiende Que la mano de Jehová la hizo?
— Job 12:9Que nos enseña más que a las bestias de la tierra, Y nos hace sabios más que a las aves del cielo?
— Job 35:11El temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se mueva sobre la tierra, y en todos los peces del mar; en vuestra mano son entregados.
— Génesis 9:2Porque lo que sucede a los hijos de los hombres, y lo que sucede a las bestias, un mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros, y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia; porque todo es vanidad.
— Eclesiastés 3:19La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja.
— Isaías 11:7Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora.
— Isaías 11:8Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies:
— Salmos 8:6Ovejas y bueyes, todo ello, Y asimismo las bestias del campo,
— Salmos 8:7Las aves de los cielos y los peces del mar; Todo cuanto pasa por los senderos del mar.
— Salmos 8:8