Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
— Juan 3:16Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
— Romanos 8:28No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
— Romanos 12:2Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.
— Nahúm 1:7Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.
— Santiago 1:17El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
— 1 Juan 4:8Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios.
— Marcos 10:18Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.
— Génesis 1:31Gustad, y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él.
— Salmos 34:8Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.
— 1 Juan 1:5Alabad a Jehová, porque él es bueno; Porque para siempre es su misericordia.
— Salmos 107:1Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.
— 1 Juan 4:16Porque sol y escudo es Jehová Dios; Gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad.
— Salmos 84:11El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.
— Mateo 19:17¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen, Que has mostrado a los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!
— Salmos 31:19Bueno es Jehová para con todos, Y sus misericordias sobre todas sus obras.
— Salmos 145:9Bueno eres tú, y bienhechor; Enséñame tus estatutos.
— Salmos 119:68Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo Dios.
— Lucas 18:19