Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.
— Romanos 12:10Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
— Efesios 2:8Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.
— Miqueas 6:8Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu.
— Proverbios 16:18Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.
— Santiago 4:10Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;
— Colosenses 3:12Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; Mas con los humildes está la sabiduría.
— Proverbios 11:2Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.
— 2 Crónicas 7:14Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido.
— Lucas 14:11Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.
— Santiago 4:6Mejor es humillar el espíritu con los humildes Que repartir despojos con los soberbios.
— Proverbios 16:19Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia.
— Daniel 4:37no por obras, para que nadie se gloríe.
— Efesios 2:9Encaminará a los humildes por el juicio, Y enseñará a los mansos su carrera.
— Salmos 25:9Cuando fueres convidado por alguno a bodas, no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más distinguido que tú esté convidado por él,
— Lucas 14:8y viniendo el que te convidó a ti y a él, te diga: Da lugar a éste; y entonces comiences con vergüenza a ocupar el último lugar.
— Lucas 14:9Mas cuando fueres convidado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó, te diga: Amigo, sube más arriba; entonces tendrás gloria delante de los que se sientan contigo a la mesa.
— Lucas 14:10