Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.
— Mateo 19:14Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
— Génesis 1:28El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, Y cualquiera que por ellos yerra no es sabio.
— Proverbios 20:1Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.
— 1 Timoteo 4:12Mas Jesús, llamándolos, dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.
— Lucas 18:16Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.
— 1 Juan 3:15El hombre que reprendido endurece la cerviz, De repente será quebrantado, y no habrá para él medicina.
— Proverbios 29:1La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él.
— Proverbios 22:15Los proverbios de Salomón. El hijo sabio alegra al padre, Pero el hijo necio es tristeza de su madre.
— Proverbios 10:1Y las calles de la ciudad estarán llenas de muchachos y muchachas que jugarán en ellas.
— Zacarías 8:5De cierto os digo, que el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
— Lucas 18:17Ahora, pues, no tengáis miedo; yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos. Así los consoló, y les habló al corazón.
— Génesis 50:21Como rugido de cachorro de león es la ira del rey, Y su favor como el rocío sobre la hierba.
— Proverbios 19:12Cuando Josías comenzó a reinar era de ocho años, y reinó en Jerusalén treinta y un años. El nombre de su madre fue Jedida hija de Adaía, de Boscat.
— 2 Reyes 22:1