Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.
— Salmos 34:18Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
— Mateo 5:4El sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas.
— Salmos 147:3Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo.
— Salmos 55:22Porque un momento será su ira, Pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro, Y a la mañana vendrá la alegría.
— Salmos 30:5Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.
— 2 Corintios 7:10echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
— 1 Pedro 5:7Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
— Isaías 53:3De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo.
— Juan 16:20No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
— Isaías 41:10El corazón alegre hermosea el rostro; Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate.
— Proverbios 15:13Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
— Apocalipsis 21:4Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
— Isaías 53:4el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.
— 2 Corintios 1:4Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.
— Romanos 12:15¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.
— Salmos 42:11Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación,
— 2 Corintios 1:3Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.
— 2 Timoteo 2:1Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.
— Salmos 126:5