En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
— Juan 1:1Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.
— Juan 1:9Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
— Juan 8:12Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;
— 1 Pedro 2:9Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.
— Santiago 1:17Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
— Mateo 5:14La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.
— Juan 1:5Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.
— Isaías 60:1Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que están los cielos.
— Mateo 5:16pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
— 1 Juan 1:7Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.
— Daniel 12:3Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.
— Salmos 119:105Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz
— Efesios 5:8Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
— Juan 3:19Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.
— Apocalipsis 21:1Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.
— 1 Juan 1:5Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.
— 2 Corintios 4:6Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
— Juan 3:21Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.
— Mateo 5:15Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.
— Juan 3:20Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;
— 2 Pedro 1:19Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
— Salmos 27:1Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos.
— Mateo 5:1La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz.
— Romanos 13:12Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;
— 1 Juan 1:6y Jesús se fue al monte de los Olivos.
— Juan 8:1Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo.
— Juan 9:5Entonces Jesús les dijo: Aún por un poco está la luz entre vosotros; andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe a dónde va.
— Juan 12:35Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz.
— Juan 12:36Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo;
— Hechos 9:3