1Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis.3Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación.15¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento.29Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen.33pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos,34vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice.35Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación.40pero hágase todo decentemente y con orden.