4Pero así dice Jehová a la casa de Israel: Buscadme, y viviréis;6Buscad a Jehová, y vivid; no sea que acometa como fuego a la casa de José y la consuma, sin haber en Bet=el quien lo apague.8buscad al que hace las Pléyades y el Orión, y vuelve las tinieblas en mañana, y hace oscurecer el día como noche; el que llama a las aguas del mar, y las derrama sobre la faz de la tierra; Jehová es su nombre;10Ellos aborrecieron al reprensor en la puerta de la ciudad, y al que hablaba lo recto abominaron.14Buscad lo bueno, y no lo malo, para que viváis; porque así Jehová Dios de los ejércitos estará con vosotros, como decís.15Aborreced el mal, y amad el bien, y estableced la justicia en juicio; quizá Jehová Dios de los ejércitos tendrá piedad del remanente de José.16Por tanto, así ha dicho Jehová, Dios de los ejércitos: En todas las plazas habrá llanto, y en todas las calles dirán: ¡Ay! ¡Ay!, y al labrador llamarán a lloro, y a endecha a los que sepan endechar.18¡Ay de los que desean el día de Jehová! ¿Para qué queréis este día de Jehová? Será de tinieblas, y no de luz;19como el que huye de delante del león, y se encuentra con el oso; o como si entrare en casa y apoyare su mano en la pared, y le muerde una culebra.20¿No será el día de Jehová tinieblas, y no luz; oscuridad, que no tiene resplandor?21Aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me complaceré en vuestras asambleas.23Quita de mí la multitud de tus cantares, pues no escucharé las salmodias de tus instrumentos.24Pero corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo.25¿Me ofrecisteis sacrificios y ofrendas en el desierto en cuarenta años, oh casa de Israel?26Antes bien, llevabais el tabernáculo de vuestro Moloc y Quiún, ídolos vuestros, la estrella de vuestros dioses que os hicisteis.