Donde abundan los sueños, también abundan las vanidades y las muchas palabras; mas tú, teme a Dios.
Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.
Mateo 6:7
Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.
Mateo 12:36
El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.
Eclesiastés 12:13
Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.
Mateo 10:28
No tenga tu corazón envidia de los pecadores, Antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempo;
Proverbios 23:17
No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras.
Eclesiastés 5:2
¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová, y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios.
Isaías 50:10
Porque de la mucha ocupación viene el sueño, y de la multitud de las palabras la voz del necio.
Eclesiastés 5:3
Porque en los muchos sueños y en las muchas palabras hay vanidades; tú •, sin embargo, teme a Dios.
LBLA
Hablar no cuesta nada, es como soñar despierto y tantas otras actividades inútiles. Tú, en cambio, teme a Dios.
NTV
Más bien, entre tantos absurdos, pesadillas y palabrerías, muestra temor a Dios.
NVI
No debes dejar que tus sueños inútiles y tus alardes te causen problemas. Muestra respeto a Dios.
PDT