Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
— Juan 14:6Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
— Hechos 2:38De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
— 2 Corintios 5:17Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
— 1 Juan 1:9Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
— Efesios 2:8Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.
— Proverbios 31:30El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.
— Proverbios 9:10Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
— Efesios 6:12Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,
— Hebreos 9:27Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;
— 1 Pedro 5:8quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
— 1 Pedro 2:24Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
— Colosenses 1:16Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,
— 1 Timoteo 2:5Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada.
— Malaquías 4:2Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
— Hebreos 4:15Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
— 2 Timoteo 1:7El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.
— Eclesiastés 12:13El temor de Jehová es aborrecer el mal; La soberbia y la arrogancia, el mal camino, Y la boca perversa, aborrezco.
— Proverbios 8:13Riquezas, honra y vida Son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.
— Proverbios 22:4El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. Amonestaciones de la Sabiduría
— Proverbios 1:7así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.
— Hebreos 9:28Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,
— Hebreos 1:1como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.
— Judas 1:7en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.
— 2 Corintios 4:4y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.
— Apocalipsis 1:18En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.
— 1 Juan 4:18porque nuestro Dios es fuego consumidor.
— Hebreos 12:29Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.
— 1 Juan 4:4El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría; Y a la honra precede la humildad.
— Proverbios 15:33Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.
— Romanos 13:7Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
— 2 Corintios 7:1Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros.
— 1 Samuel 12:24Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo.
— Hechos 9:31la cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores,
— 1 Timoteo 6:15Mejor es lo poco con el temor de Jehová, Que el gran tesoro donde hay turbación.
— Proverbios 15:16El atribulado es consolado por su compañero; Aun aquel que abandona el temor del Omnipotente.
— Job 6:14los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder,
— 2 Tesalonicenses 1:9Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano.
— Apocalipsis 20:1En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis.
— Deuteronomio 13:4Donde abundan los sueños, también abundan las vanidades y las muchas palabras; mas tú, teme a Dios.
— Eclesiastés 5:7no por obras, para que nadie se gloríe.
— Efesios 2:9Tema a Jehová toda la tierra; Teman delante de él todos los habitantes del mundo.
— Salmos 33:8Mi pacto con él fue de vida y de paz, las cuales cosas yo le di para que me temiera; y tuvo temor de mí, y delante de mi nombre estuvo humillado.
— Malaquías 2:5Vinieron los fariseos y los saduceos para tentarle, y le pidieron que les mostrase señal del cielo.
— Mateo 16:1Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador.
— Gálatas 3:19