No dirá el morador: Estoy enfermo; al pueblo que more en ella le será perdonada la iniquidad.
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
1 Juan 1:9
y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.
Éxodo 15:26
pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
1 Juan 1:7
¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
Santiago 5:14
Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.
Santiago 5:15
Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.
Éxodo 23:25
Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
Apocalipsis 21:4
El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;
Salmos 103:3
Ningún habitante dirá: Estoy enfermo; al pueblo que allí habita, le será perdonada su • iniquidad.
LBLA
El pueblo de Israel ya no dirá: «Estamos enfermos e indefensos», porque el SEÑOR perdonará sus pecados.
NTV
Ningún habitante dirá: 'Estoy enfermo'; y se perdonará la iniquidad del pueblo que allí habita.
NVI
Ningún habitante dirá: «Estoy enfermo». El pueblo que viva allí tendrá perdón de pecados.
PDT