Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrá sobre ella; mas si no fuere digna, vuestra paz se volverá a vosotros.
Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros.
Juan 20:19
Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes.
1 Tesalonicenses 2:13
Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás.
Eclesiastés 11:1
Porque ascuas amontonarás sobre su cabeza, Y Jehová te lo pagará.
Proverbios 25:22
Te ruego que vayas ahora corriendo a recibirla, y le digas: ¿Te va bien a ti? ¿Le va bien a tu marido, y a tu hijo? Y ella dijo: Bien.
2 Reyes 4:26
Pero yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de cilicio; Afligí con ayuno mi alma, Y mi oración se volvía a mi seno.
Salmos 35:13
y decidle así: Sea paz a ti, y paz a tu familia, y paz a todo cuanto tienes.
1 Samuel 25:6
En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa.
Lucas 10:5
Y si • la casa es digna, que vuestro saludo de paz venga sobre ella; pero si no es digna, que vuestro saludo de paz se vuelva a vosotros.
LBLA
Si resulta ser un hogar digno, dejen que su bendición siga allí; si no lo es, retiren la bendición.
NTV
Si el hogar se lo merece, que la paz de ustedes reine en él; y si no, que la paz se vaya con ustedes.
NVI
Si esa familia les da la bienvenida, entonces ellos son dignos de su bendición de paz y esa bendición se quedará con ellos. Pero si la gente de allí no les da la bienvenida, entonces llévense consigo la bendición de paz que les desearon, porque no la merecen.
PDT