Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.
Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar.
Mateo 18:6
Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.
Mateo 18:10
El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
2 Pedro 3:9
Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
Juan 6:40
No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia.
Isaías 42:3
Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.
Isaías 53:6
Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.
Lucas 15:10
Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos.
Lucas 17:2
Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos que se pierda uno de estos pequeñitos.
LBLA
De la misma manera, no es la voluntad de mi Padre celestial que ni siquiera uno de estos pequeñitos perezca.
NTV
Así también, el Padre de ustedes que está en el cielo no quiere que se pierda ninguno de estos pequeños.
NVI
Pasa lo mismo con su Padre que está en el cielo. Él no quiere que ninguno de estos pequeños se pierda.
PDT