1Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familia, que salió por la mañana a contratar obreros para su viña.16Así, los primeros serán postreros, y los postreros, primeros; porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.18He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte;19y le entregarán a los gentiles para que le escarnezcan, le azoten, y le crucifiquen; mas al tercer día resucitará.20Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo.21El le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda.25Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad.26Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,27y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo;28como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.