Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón, Y tendré qué responder al que me agravie.
Mucho se alegrará el padre del justo, Y el que engendra sabio se gozará con él.
Proverbios 23:24
Los proverbios de Salomón. El hijo sabio alegra al padre, Pero el hijo necio es tristeza de su madre.
Proverbios 10:1
Mucho me regocijé porque he hallado a algunos de tus hijos andando en la verdad, conforme al mandamiento que recibimos del Padre.
2 Juan 1:4
Alégrense tu padre y tu madre, Y gócese la que te dio a luz.
Proverbios 23:25
El hijo sabio alegra al padre; Mas el hombre necio menosprecia a su madre.
Proverbios 15:20
Pues tenemos gran gozo y consolación en tu amor, porque por ti, oh hermano, han sido confortados los corazones de los santos.
Filemón 1:7
Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud.
Salmos 127:4
Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado Cuando hablare con los enemigos en la puerta.
Salmos 127:5
Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón, para que yo responda al • que me afrenta.
LBLA
Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón. Entonces podré responder a los que me critican.
NTV
Hijo mío, sé sabio y alegra mi corazón; así podré responder a los que me desprecian.
NVI
Hijo mío: sé sabio, que eso me hará feliz y así podré responderles a los que me critiquen.
PDT