Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo; Sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen.
Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza.
Jeremías 17:14
Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago vivir; Yo hiero, y yo sano; Y no hay quien pueda librar de mi mano.
Deuteronomio 32:39
Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.
Mateo 9:12
Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor; Mullirás toda su cama en su enfermedad.
Salmos 41:3
Jehová Dios mío, A ti clamé, y me sanaste.
Salmos 30:2
Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará.
Oseas 6:1
Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar; Se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.
Salmos 31:10
Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; Sana mi alma, porque contra ti he pecado.
Salmos 41:4
Ten piedad de mí, Señor, pues languidezco; sáname, Señor, porque mis huesos se estremecen.
LBLA
Ten compasión de mí, SEÑOR, porque soy débil; sáname, SEÑOR, porque mis huesos agonizan.
NTV
Tenme compasión, Señor, porque desfallezco; sáname, Señor, que un frío de muerte recorre mis huesos.
NVI
Ten compasión de mí SEÑOR, estoy enfermo. SEÑOR, sáname que estoy débil y me duele todo el cuerpo.
PDT