Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová; porque desechada te llamaron, diciendo: Esta es Sion, de la que nadie se acuerda.
— Jeremías 30:17Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza.
— Jeremías 17:14Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
— Santiago 5:16Panal de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos.
— Proverbios 16:24El corazón alegre constituye buen remedio; Mas el espíritu triste seca los huesos.
— Proverbios 17:22y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.
— Éxodo 15:26El sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas.
— Salmos 147:3Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.
— 3 Juan 1:2Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
— Isaías 53:5Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos;
— Lucas 4:18quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
— 1 Pedro 2:24He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.
— Jeremías 33:6Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.
— 2 Crónicas 7:14Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada.
— Malaquías 4:2Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones.
— Proverbios 4:20Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
— Filipenses 4:19¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
— Santiago 5:14Vuelve, y di a Ezequías, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano; al tercer día subirás a la casa de Jehová.
— 2 Reyes 20:5Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.
— Santiago 5:15Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.
— Mateo 10:8No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
— Isaías 41:10Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.
— Marcos 9:23Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo.
— Proverbios 4:22Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.
— Salmos 103:2Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.
— Mateo 10:1Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
— Mateo 4:23Envió su palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina.
— Salmos 107:20Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.
— Mateo 9:12Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor; Mullirás toda su cama en su enfermedad.
— Salmos 41:3Jehová Dios mío, A ti clamé, y me sanaste.
— Salmos 30:2El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;
— Salmos 103:3Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo; Sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen.
— Salmos 6:2No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón;
— Proverbios 4:21El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias;
— Salmos 103:4