Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
— Santiago 5:16Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.
— 1 Tesalonicenses 5:11El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.
— Lucas 16:10Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.
— Eclesiastés 4:12El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.
— Ezequiel 18:20Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.
— Lucas 12:48Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo.
— Eclesiastés 4:9Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.
— Mateo 12:36Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.
— Hebreos 4:13¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?
— Mateo 7:3Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.
— Gálatas 6:1¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.
— Mateo 7:5Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.
— Santiago 3:1Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale.
— Lucas 17:3De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.
— Romanos 14:12Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.
— Gálatas 6:2Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.
— Hebreos 13:17Hierro con hierro se aguza; Y así el hombre aguza el rostro de su amigo.
— Proverbios 27:17Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro;
— Gálatas 6:4y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.
— Santiago 4:17Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.
— Jeremías 17:10Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.
— 2 Corintios 5:10Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.
— Gálatas 6:3También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo?
— Eclesiastés 4:11porque cada uno llevará su propia carga.
— Gálatas 6:5Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.
— Eclesiastés 4:10Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.
— Mateo 12:37¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo?
— Mateo 7:4Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?
— Lucas 16:11Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes.
— Lucas 12:47