Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.
— Deuteronomio 31:6Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
— Filipenses 4:13Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
— Efesios 6:10Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
— Juan 16:33La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
— Juan 14:27Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.
— Santiago 4:7Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.
— Salmos 119:105Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.
— Santiago 1:12Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
— Josué 1:9Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
— Josué 1:8No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
— Isaías 41:10En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.
— Salmos 119:11Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.
— Salmos 1:3Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
— Salmos 1:1¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
— Romanos 8:35Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
— Romanos 8:37Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.
— Isaías 35:4Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo:
— Josué 1:1Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.
— Salmos 1:2Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.
— 2 Timoteo 2:1Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?
— Hebreos 12:7y me dijo: Muy amado, no temas; la paz sea contigo; esfuérzate y aliéntate. Y mientras él me hablaba, recobré las fuerzas, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido.
— Daniel 10:19Dijo además David a Salomón su hijo: Anímate y esfuérzate, y manos a la obra; no temas, ni desmayes, porque Jehová Dios, mi Dios, estará contigo; él no te dejará ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová.
— 1 Crónicas 28:20Pues ahora, Zorobabel, esfuérzate, dice Jehová; esfuérzate también, Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote; y cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehová, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos.
— Hageo 2:4No así los malos, Que son como el tamo que arrebata el viento.
— Salmos 1:4Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, Ni los pecadores en la congregación de los justos.
— Salmos 1:5Porque Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecerá.
— Salmos 1:6Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó.
— Juan 20:8Esforzaos y animaos; no temáis, ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que con él viene; porque más hay con nosotros que con él.
— 2 Crónicas 32:7Alzaré asimismo mis manos a tus mandamientos que amé, Y meditaré en tus estatutos.
— Salmos 119:48