Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
— Romanos 8:28Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
— Mateo 11:28Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
— Filipenses 4:13Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
— Salmos 23:4Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.
— 1 Pedro 5:10Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.
— 1 Tesalonicenses 5:11El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
— Isaías 40:29Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
— Efesios 6:10Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
— Juan 16:33La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
— Juan 14:27Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal.
— 2 Tesalonicenses 3:3No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
— 1 Corintios 10:13Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
— Salmos 73:26Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
— 2 Timoteo 1:7Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
— Salmos 23:5Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.
— 1 Tesalonicenses 4:13Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
— Josué 1:9No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
— Isaías 41:10Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.
— 1 Tesalonicenses 4:16Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
— Salmos 23:6Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
— Salmos 46:1Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
— Salmos 23:3Jehová es mi pastor; nada me faltará.
— Salmos 23:1Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
— Salmos 27:1Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
— 1 Tesalonicenses 4:17Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación,
— 2 Corintios 1:3Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.
— 1 Tesalonicenses 4:14En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.
— Salmos 23:2Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.
— 1 Tesalonicenses 4:15Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.
— 1 Tesalonicenses 4:18