Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
— Juan 3:16Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
— Romanos 8:28Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
— Salmos 23:4Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.
— Salmos 34:18Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
— Mateo 5:4No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.
— Juan 14:1También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo.
— Juan 16:22De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
— Juan 5:24Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
— Juan 11:25Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.
— Romanos 8:18Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos.
— Romanos 14:8pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor.
— 2 Corintios 5:8Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
— Romanos 8:38Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
— Salmos 73:26En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
— Juan 14:2Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.
— 1 Tesalonicenses 4:13Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
— Josué 1:9Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen.
— Apocalipsis 14:13No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
— Isaías 41:10Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
— Apocalipsis 21:4Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho.
— Isaías 25:8Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.
— Filipenses 1:21Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.
— 2 Corintios 5:1Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación,
— 2 Corintios 1:3Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.
— 1 Tesalonicenses 4:14Estimada es a los ojos de Jehová La muerte de sus santos.
— Salmos 116:15Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte.
— 1 Corintios 15:26Ella es mi consuelo en mi aflicción, Porque tu dicho me ha vivificado.
— Salmos 119:50