Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
— Mateo 6:26Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.
— Hebreos 12:11No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.
— Gálatas 6:7Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.
— Malaquías 3:10Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche.
— Génesis 8:22Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos;
— Proverbios 3:9No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.
— Gálatas 6:9Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.
— Mateo 9:37Y les decía: La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.
— Lucas 10:2Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura.
— Apocalipsis 14:15Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.
— Santiago 3:18Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.
— Gálatas 6:8Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.
— 2 Corintios 9:6¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.
— Juan 4:35Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia,
— 2 Corintios 9:10Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación.
— Habacuc 3:18Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.
— Mateo 9:38El que recoge en el verano es hombre entendido; El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza.
— Proverbios 10:5Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados 2 no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales;
— Habacuc 3:17Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.
— Mateo 13:30Multiplicaste la gente, y aumentaste la alegría. Se alegrarán delante de ti como se alegran en la siega, como se gozan cuando reparten despojos.
— Isaías 9:3También la fiesta de la siega, los primeros frutos de tus labores, que hubieres sembrado en el campo, y la fiesta de la cosecha a la salida del año, cuando hayas recogido los frutos de tus labores del campo.
— Éxodo 23:16Y no dijeron en su corazón: Temamos ahora a Jehová Dios nuestro, que da lluvia temprana y tardía en su tiempo, y nos guarda los tiempos establecidos de la siega.
— Jeremías 5:24También celebrarás la fiesta de las semanas, la de las primicias de la siega del trigo, y la fiesta de la cosecha a la salida del año.
— Éxodo 34:22Si anduviereis en mis decretos y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra,
— Levítico 26:3yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto.
— Levítico 26:4La vid está seca, y pereció la higuera; el granado también, la palmera y el manzano; todos los árboles del campo se secaron, por lo cual se extinguió el gozo de los hijos de los hombres.
— Joel 1:12Cuando siegues la mies de tu tierra, no segarás hasta el último rincón de ella, ni espigarás tu tierra segada.
— Levítico 19:9Seis días trabajarás, mas en el séptimo día descansarás; aun en la arada y en la siega, descansarás.
— Éxodo 34:21¿O sólo yo y Bernabé no tenemos derecho de no trabajar?
— 1 Corintios 9:6