Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
— Juan 3:16Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
— Romanos 6:23Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.
— Juan 17:3El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
— Juan 3:36Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.
— Romanos 8:18Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;
— 2 Corintios 4:17Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.
— 1 Timoteo 6:12En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
— Juan 14:2Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.
— Lucas 23:43Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
— Apocalipsis 21:4y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
— Juan 10:28Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.
— 2 Corintios 5:1Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;
— Filipenses 3:20Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.
— 1 Juan 5:13Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.
— 1 Corintios 2:9Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
— Juan 14:3porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la por venir.
— Hebreos 13:14sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
— Mateo 6:20Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
— 1 Tesalonicenses 4:17E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.
— Mateo 25:46para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,
— 1 Pedro 1:4Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.
— 1 Juan 5:11No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos.
— Apocalipsis 22:5Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.
— 2 Pedro 3:13