Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.
— Deuteronomio 31:6Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
— Filipenses 4:13Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.
— Nehemías 8:10Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.
— 1 Pedro 5:10El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
— Isaías 40:29Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
— Efesios 6:10Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.
— 1 Corintios 16:13pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
— Isaías 40:31Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,
— Santiago 1:2Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
— Juan 16:33Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
— Salmos 73:26Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
— 2 Timoteo 1:7Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.
— 1 Timoteo 6:12Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar. Al jefe de los cantores, sobre mis instrumentos de cuerdas.
— Habacuc 3:19Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
— Josué 1:9Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
— 2 Corintios 12:9No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
— Isaías 41:10No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.
— Gálatas 6:9Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, Y tome aliento vuestro corazón.
— Salmos 31:24Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
— Salmos 46:1Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
— Salmos 27:1Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.
— 2 Timoteo 2:1