Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; Mas los impíos caerán en el mal.
— Proverbios 24:16He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
— Lucas 10:19Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
— Filipenses 4:13Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
— 1 Juan 1:9Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
— Efesios 6:10Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
— Juan 14:26Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
— Juan 16:33Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
— 1 Corintios 15:57El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
— 2 Pedro 3:9Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.
— Efesios 6:13No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
— 1 Corintios 10:13Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
— 2 Corintios 12:10Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.
— Santiago 1:12Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
— 2 Corintios 12:9El caballo se alista para el día de la batalla; Mas Jehová es el que da la victoria.
— Proverbios 21:31porque Jehová vuestro Dios va con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvaros.
— Deuteronomio 20:4Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.
— Apocalipsis 12:10Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;
— Santiago 1:13Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.
— Apocalipsis 21:6Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.
— 2 Corintios 2:14sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.
— Santiago 1:14Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.
— 1 Juan 4:4Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que están en la dispersión: Salud.
— Santiago 1:1Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
— Romanos 8:37Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.
— 1 Juan 5:4El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.
— Apocalipsis 21:7En Dios haremos proezas, Y él hollará a nuestros enemigos.
— Salmos 108:13Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, si vieres caballos y carros, y un pueblo más grande que tú, no tengas temor de ellos, porque Jehová tu Dios está contigo, el cual te sacó de tierra de Egipto.
— Deuteronomio 20:1Y cuando os acerquéis para combatir, se pondrá en pie el sacerdote y hablará al pueblo,
— Deuteronomio 20:2y les dirá: Oye, Israel, vosotros os juntáis hoy en batalla contra vuestros enemigos; no desmaye vuestro corazón, no temáis, ni os azoréis, ni tampoco os desalentéis delante de ellos;
— Deuteronomio 20:3