porque nada hay imposible para Dios.
— Lucas 1:37Encomienda a Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados.
— Proverbios 16:3Todas vuestras cosas sean hechas con amor.
— 1 Corintios 16:14Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
— Filipenses 4:13porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.
— 1 Timoteo 5:8Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.
— 2 Timoteo 2:15Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
— Mateo 6:26En toda labor hay fruto; Mas las vanas palabras de los labios empobrecen.
— Proverbios 14:23Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;
— 2 Corintios 9:8La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella.
— Proverbios 10:22Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.
— 2 Tesalonicenses 3:10Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo.
— Eclesiastés 4:9El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada.
— Proverbios 13:4Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.
— 1 Corintios 15:58Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.
— Hebreos 6:10Las riquezas de vanidad disminuirán; Pero el que recoge con mano laboriosa las aumenta.
— Proverbios 13:11La mano de los diligentes señoreará; Mas la negligencia será tributaria.
— Proverbios 12:24De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.
— Juan 14:12Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;
— Colosenses 3:23Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.
— 1 Corintios 10:31Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.
— Génesis 2:15El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.
— Efesios 4:28Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
— Colosenses 3:17Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
— Hechos 20:24Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre.
— Juan 6:27Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro;
— Gálatas 6:4Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios.
— Colosenses 3:22El que labra su tierra se saciará de pan; Mas el que sigue a los vagabundos es falto de entendimiento.
— Proverbios 12:11Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros, Y la obra de nuestras manos confirma sobre nosotros; Sí, la obra de nuestras manos confirma.
— Salmos 90:17También el que es negligente en su trabajo Es hermano del hombre disipador.
— Proverbios 18:9Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo.
— 2 Juan 1:8y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.
— Eclesiastés 3:13Asimismo, a todo hombre a quien Dios da riquezas y bienes, y le da también facultad para que coma de ellas, y tome su parte, y goce de su trabajo, esto es don de Dios.
— Eclesiastés 5:19Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida;
— Eclesiastés 3:12sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.
— Colosenses 3:24¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien?
— 1 Pedro 3:13He aquí, pues, el bien que yo he visto: que lo bueno es comer y beber, y gozar uno del bien de todo su trabajo con que se fatiga debajo del sol, todos los días de su vida que Dios le ha dado; porque esta es su parte.
— Eclesiastés 5:18He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.
— Eclesiastés 4:4Porque no se acordará mucho de los días de su vida; pues Dios le llenará de alegría el corazón.
— Eclesiastés 5:20