El corazón de los sabios está en la casa del luto; mas el corazón de los insensatos, en la casa en que hay alegría.
Jesús lloró.
Juan 11:35
Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
Isaías 53:3
Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
Isaías 53:4
Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos;
Mateo 8:16
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Lucas 7:12
Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores.
Lucas 7:13
El corazón de los sabios está • en la casa del luto, mientras que el corazón de los necios está • en la casa del placer.
LBLA
El que es sabio piensa mucho en la muerte, mientras que el necio sólo piensa en divertirse.
NTV
El sabio tiene presente la muerte; el *necio sólo piensa en la diversión.
NVI
El sabio piensa en la muerte, pero el falto de entendimiento sólo piensa en pasarla bien.
PDT