2que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón.3Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne;6No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas,10Y no sólo esto, sino también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre11(pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama),13Como está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí.18De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece.20Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así?21¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?