Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
— Juan 3:16En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
— Juan 1:1No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
— Romanos 12:2Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
— Juan 8:12Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.
— Santiago 1:17Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
— Mateo 5:14La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.
— Juan 1:5Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
— 2 Corintios 5:21Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.
— 2 Corintios 3:17Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que están los cielos.
— Mateo 5:16Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.
— Salmos 119:105Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz
— Efesios 5:8En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
— Juan 1:4Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
— 2 Corintios 5:20Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.
— 1 Juan 1:5Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.
— 2 Corintios 4:6Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.
— 2 Corintios 3:18Haced todo sin murmuraciones y contiendas,
— Filipenses 2:14Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.
— Mateo 5:15para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;
— Filipenses 2:15Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento,
— Filipenses 1:9No seáis, pues, partícipes con ellos.
— Efesios 5:7(porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad),
— Efesios 5:9para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo,
— Filipenses 1:10Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los gentiles, A fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra.
— Hechos 13:47También les dijo: ¿Acaso se trae la luz para ponerla debajo del almud, o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero?
— Marcos 4:21Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de salir a luz.
— Marcos 4:22Si alguno tiene oídos para oír, oiga.
— Marcos 4:23asidos de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado.
— Filipenses 2:16llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.
— Filipenses 1:11