Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
— Proverbios 22:6Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.
— Hebreos 12:11Corona de los viejos son los nietos, Y la honra de los hijos, sus padres.
— Proverbios 17:6Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.
— Josué 24:15y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
— Deuteronomio 6:7Camina en su integridad el justo; Sus hijos son dichosos después de él.
— Proverbios 20:7El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición.
— Malaquías 4:6Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
— Efesios 6:4Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.
— Colosenses 3:21Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.
— Lucas 15:20No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección;
— Proverbios 3:11Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere.
— Proverbios 3:12Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;
— Deuteronomio 6:6Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?
— Hebreos 12:7Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, Y estad atentos, para que conozcáis cordura.
— Proverbios 4:1Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.
— Salmos 103:13Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos.
— Hebreos 12:8Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.
— Hebreos 12:10Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;
— Deuteronomio 6:8y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.
— Deuteronomio 6:9Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?
— Hebreos 12:9así como también sabéis de qué modo, como el padre a sus hijos, exhortábamos y consolábamos a cada uno de vosotros,
— 1 Tesalonicenses 2:11y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria.
— 1 Tesalonicenses 2:12Yo le seré a él padre, y él me será a mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres;
— 2 Samuel 7:14pero mi misericordia no se apartará de él como la aparté de Saúl, al cual quité de delante de ti.
— 2 Samuel 7:15Porque os doy buena enseñanza; No desamparéis mi ley.
— Proverbios 4:2Porque yo también fui hijo de mi padre, Delicado y único delante de mi madre.
— Proverbios 4:3Y él me enseñaba, y me decía: Retenga tu corazón mis razones, Guarda mis mandamientos, y vivirás.
— Proverbios 4:4Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.
— Lucas 15:21Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies.
— Lucas 15:22