El que halla esposa halla el bien, Y alcanza la benevolencia de Jehová.
— Proverbios 18:22Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
— Jeremías 29:11Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
— Hebreos 11:1Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
— Filipenses 4:13Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
— Salmos 23:4Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
— 1 Juan 1:9Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
— Romanos 8:1Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.
— Eclesiastés 9:10Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
— Salmos 23:5echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
— 1 Pedro 5:7Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.
— Romanos 15:4No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
— Isaías 41:10Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
— Efesios 4:32El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente.
— Salmos 91:1Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.
— Mateo 5:12Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
— Salmos 23:6En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.
— 1 Juan 4:18Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
— Salmos 46:1Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
— Salmos 23:3Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.
— 1 Corintios 13:1Jehová es mi pastor; nada me faltará.
— Salmos 23:1De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan.
— Salmos 24:1En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.
— Salmos 23:2Vida y misericordia me concediste, Y tu cuidado guardó mi espíritu.
— Job 10:12Visión de Isaías hijo de Amoz, la cual vio acerca de Judá y Jerusalén en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá.
— Isaías 1:1Oídme, costas, y escuchad, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria.
— Isaías 49:1Tus manos me hicieron y me formaron; ¿Y luego te vuelves y me deshaces?
— Job 10:8Acuérdate que como a barro me diste forma; ¿Y en polvo me has de volver?
— Job 10:9¿No me vaciaste como leche, Y como queso me cuajaste?
— Job 10:10Me vestiste de piel y carne, Y me tejiste con huesos y nervios.
— Job 10:11