Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
— Romanos 8:28Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
— Jeremías 29:11Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia.
— Proverbios 3:5He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.
— Isaías 43:19Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
— 1 Juan 1:9Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
— Filipenses 4:6No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas.
— Isaías 43:18Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.
— Proverbios 3:6y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
— Juan 8:32Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,
— Hebreos 12:1Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
— Filipenses 4:7Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,
— Efesios 4:26El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.
— Proverbios 28:13El necio da rienda suelta a toda su ira, Mas el sabio al fin la sosiega.
— Proverbios 29:11Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.
— Santiago 4:7prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
— Filipenses 3:14Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.
— Efesios 4:31echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
— 1 Pedro 5:7Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
— 2 Corintios 12:9Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.
— Lucas 9:62Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
— Efesios 4:32Tus ojos miren lo recto, Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante.
— Proverbios 4:25Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.
— Salmos 46:10En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma.
— Salmos 94:19Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,
— Filipenses 3:13Examina la senda de tus pies, Y todos tus caminos sean rectos.
— Proverbios 4:26No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.
— Filipenses 3:12No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; Aparta tu pie del mal.
— Proverbios 4:27tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar;
— Eclesiastés 3:6respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí.
— 2 Corintios 12:8