En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
— Génesis 1:1En aquel día Jehová castigará con su espada dura, grande y fuerte al leviatán serpiente veloz, y al leviatán serpiente tortuosa; y matará al dragón que está en el mar.
— Isaías 27:1Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.
— Apocalipsis 12:9Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas.
— Apocalipsis 12:1Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.
— Génesis 1:21Maldíganla los que maldicen el día, Los que se aprestan para despertar a Leviatán.
— Job 3:8Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años;
— Apocalipsis 20:2¿Sacarás tú al leviatán con anzuelo, O con cuerda que le eches en su lengua?
— Job 41:1Magullaste las cabezas del leviatán, Y lo diste por comida a los moradores del desierto.
— Salmos 74:14Allí andan las naves; Allí este leviatán que hiciste para que jugase en él.
— Salmos 104:26Nadie hay tan osado que lo despierte; ¿Quién, pues, podrá estar delante de mí?
— Job 41:10He aquí ahora behemot, el cual hice como a ti; Hierba come como buey.
— Job 40:15Además respondió Jehová a Job, y dijo:
— Job 40:1Dividiste el mar con tu poder; Quebrantaste cabezas de monstruos en las aguas.
— Salmos 74:13Hace hervir como una olla el mar profundo, Y lo vuelve como una olla de ungüento.
— Job 41:31Con sus estornudos enciende lumbre, Y sus ojos son como los párpados del alba.
— Job 41:18Humo subió de su nariz, Y de su boca fuego consumidor; Carbones fueron por él encendidos.
— Salmos 18:8Menosprecia toda cosa alta; Es rey sobre todos los soberbios.
— Job 41:34He allí el grande y anchuroso mar, En donde se mueven seres innumerables, Seres pequeños y grandes.
— Salmos 104:25¿Jugarás con él como con pájaro, O lo atarás para tus niñas?
— Job 41:5¿Por qué, oh Dios, nos has desechado para siempre? ¿Por qué se ha encendido tu furor contra las ovejas de tu prado?
— Salmos 74:1La gloria de su vestido son escudos fuertes, Cerrados entre sí estrechamente.
— Job 41:15Bendice, alma mía, a Jehová. Jehová Dios mío, mucho te has engrandecido; Te has vestido de gloria y de magnificencia.
— Salmos 104:1No hay sobre la tierra quien se le parezca; Animal hecho exento de temor.
— Job 41:33Pero Dios es mi rey desde tiempo antiguo; El que obra salvación en medio de la tierra.
— Salmos 74:12¿Pondrás tú soga en sus narices, Y horadarás con garfio su quijada?
— Job 41:2Su cola mueve como un cedro, Y los nervios de sus muslos están entretejidos.
— Job 40:17No guardaré silencio sobre sus miembros, Ni sobre sus fuerzas y la gracia de su disposición.
— Job 41:12¿Quién abrirá las puertas de su rostro? Las hileras de sus dientes espantan.
— Job 41:14Despiértate, despiértate, vístete de poder, oh brazo de Jehová; despiértate como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados. ¿No eres tú el que cortó a Rahab, y el que hirió al dragón?
— Isaías 51:9