Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
— Mateo 6:34Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
— Romanos 8:28Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
— Mateo 11:28Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
— Romanos 12:1Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
— Filipenses 4:13Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
— Salmos 23:4Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
— Filipenses 4:6Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
— Gálatas 5:22Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.
— Filipenses 4:8derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,
— 2 Corintios 10:5Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.
— Romanos 8:6Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
— Filipenses 4:7La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
— Juan 14:27Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
— Mateo 11:29Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.
— Romanos 8:18Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
— 2 Timoteo 1:7Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
— Salmos 23:5El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
— 1 Juan 4:8echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
— 1 Pedro 5:7No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
— Isaías 41:10El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente.
— Salmos 91:1Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
— Salmos 23:6porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
— Mateo 11:30Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
— Salmos 23:3Jehová es mi pastor; nada me faltará.
— Salmos 23:1En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.
— Salmos 23:2Descendí a los cimientos de los montes; La tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío.
— Jonás 2:6mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
— Gálatas 5:23Las aguas me rodearon hasta el alma, Rodeóme el abismo; El alga se enredó a mi cabeza.
— Jonás 2:5Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová, Y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo.
— Jonás 2:7